¿Sorprendidos por el título? Pues sí, Zinc. Pero no el Zinc de los techos. No, el Zinc como oligoelemento. Continúen leyendo y sabrán de que se trata. Les aseguro se van a sorprender.

El zinc es un elemento químico que aparece en la Tabla Periódica de los Elementos, en el grupo de los metales. En la industria, se utiliza mucho por su propiedad de resistir a la corrosión. En la naturaleza, es un elemento poco abundante, formando el 0,0005 a 0,02% en la composición de la corteza terrestre. Por eso se le llama oligoelemento. En el organismo humano, es un elemento traza, lo cual quiere decir que constituye  menos del 0,01% del peso corporal. Previo al desarrollo de métodos de análisis muy sensibles, en especial de la espectroscopia de absorción atómica, los investigadores únicamente podían detectarlo como “trazas”.

Está bien establecido que el déficit de zinc en el organismo humano deteriora las funciones del sistema inmunológico, lo cual conlleva a la aparición de numerosas enfermedades…incluyendo ¡el cáncer! Sigan leyendo.

En nuestro organismo se han identificado más de 200 enzimas (proteínas que se encargan de acelerar o retardar algunos procesos químicos que suceden en nuestras células) que contienen zinc en su composición. Para que la molécula de ADN (ácido desoxirribonucleico) se produzca sin problemas requiere de la presencia de zinc, para que se produzcan proteínas se requiere zinc y la molécula de insulina no es muy estable si le falta zinc. Y eso no es todo. El zinc mantiene la estabilidad de las células a través de los llamados dedos de zinc.

Algunas células del organismo requieren de la presencia de zinc para su crecimiento y maduración, como las células que se producen en la médula ósea (especialmente los linfocitos) y sin zinc, los espermatozoides no maduran normalmente.

Ahora bien, ¿cuáles son los alimentos que debemos ingerir para obtener zinc a través de la dieta?

Respuesta: carne roja, pescado, aves de corral, leche y productos lácteos proporcionan el 80% de todo el zinc obtenido de los alimentos.

Otras fuentes de zinc: ostiones, mariscos, hígado, cereales de grano integral, granos secos, nueces y almendras. Los productos de soya también son fuentes bastante adecuadas de zinc. En general, el consumo de zinc se correlaciona bien con la ingesta de proteína.

Después de ingerir zinc a través de los alimentos, este se absorbe principalmente en el duodeno e intestino delgado proximal. El proveniente de fuentes animales se absorbe mejor que el proveniente de fuentes vegetales debido a que una sustancia que contienen las plantas llamada fitato, liga o se une al zinc en la luz intestinal y se forma un complejo zinc-fitato que disminuye la disponibilidad del zinc, por lo tanto no se absorbe. La fibra y el calcio ejercen un efecto similar al fitato.

El zinc se excreta principalmente por las heces, también a través de las secreciones del páncreas, por la orina, por la piel, por el cabello, a través del semen y en la menstruación. Estamos eliminando zinc del organismo las 24 horas. En una persona de 70 kilogramos de peso, el 60% del contenido de zinc está en el músculo, 30% en los huesos y el resto, se encuentra en los ojos, cabello, órganos reproductores, hígado, páncreas y riñón.

El zinc es considerado un nutriente esencial ya que para mantener una adecuada concentración del mismo en el organismo, debe ingerirse diariamente porque el zinc que está en el músculo y en el hueso no está disponible para su movilización.

Desde 1.989 los requerimientos alimentarios de zinc están establecidos como sigue:

  • Varones adolescentes y adultos y embarazadas: 15mg/día.
  • Mujeres adolescentes y adultas: 12 mg/día.
  • Niños mayores de un año: 10 mg/día.
  • Lactantes (primer año de vida). 5 mg/día.

Estos requerimientos aumentan cuando hay enfermedades.

¿Quieren saber las causas por las cuales se produce déficit de zinc en el organismo?

Son estas: por consumo de alimentos pobres en zinc, por vegetarianismo estricto, por problemas de mala absorción intestinal (en personas que sufren de enfermedades inflamatorias del intestino, por ejemplo) y por aumento de las pérdidas de zinc en condiciones como quemaduras, tratamiento con diuréticos, pérdida de proteínas por la orina, enfermedad del hígado, parasitosis, diálisis, dermatitis severa y sudoración excesiva, como nos sucede a los marabinos debido a nuestro clima.

Las principales manifestaciones de déficit de zinc en nuestro organismo son: dermatitis, alopecia o pérdida del cabello, alteraciones en el sentido del gusto y del olfato, anorexia, retraso en la cicatrización de las heridas, trastornos del sistema inmunológico con predisposición a infecciones a repetición, trastornos del crecimiento en  niños, trastornos de fertilidad masculina, etc. Algunas enfermedades como la esquizofrenia, el Parkinson, el Alzheimer, la Enfermedad Cerebro Vascular  y el Cáncer. ¿Y saben qué? ¡El zinc tiene propiedades antioxidantes!

Ahora, les voy a presentar unos extractos de unos trabajos de investigación para que te des cuenta de la importancia que tiene la suplementación con zinc en los seres humanos:

  1. En el estudio Prospectivo de Paris, en una cohorte de 4.035 hombres entre 30-60 años, se midió la asociación entre niveles séricos de zinc, cobre y magnesio y riesgo de cáncer por todas las causas y además, riesgo de mortalidad cardiovascular. Este estudio tuvo 18 años de seguimiento. Hallaron que altos niveles de cobre y bajos niveles de magnesio y de zinc contribuyeron a un incremento de la mortalidad en estas personas (1).
  1. En otro estudio, se midieron niveles séricos de zinc y de Vitamina A  en 90 pacientes del Servicio de Oncología del Hospital Universitario de Los Andes, con diferentes tipos de cáncer (42 de mama, 16 de tracto gastrointestinal, 16 de tracto genitourinario, 8 de piel y 8 de otros sitios)  y se compararon con los niveles séricos de zinc de 110 personas sanas, encontrándose que tanto los niveles de zinc como de vitamina A se encuentran muy bajos en pacientes con cáncer (2).
  2. En este trabajo se midieron  niveles séricos de zinc en 20 niños ingresados en una unidad de terapia intensiva con una edad media de 2.9 años, en los días 1,2 y 3 de la enfermedad y se observó que todos los niños tenían niveles bajos de zinc durante los 3 días y esos niveles tuvieron una correlación inversa con marcadores inflamatorios como proteína C reactiva e Interleukina 6. En el día 3, los pacientes que tuvieron 2 o más fallas orgánicas tuvieron  niveles de zinc más bajos que aquellos que sólo tuvieron una falla (3).
  3. En sangre periférica de 43 niños con Síndrome de Down se determinaron las concentraciones plasmáticas de zinc e igualmente se hizo en 40 niños sanos como grupo control. Se observó una disminución significativa de los niveles de zinc, del porcentaje de linfocitos T cooperadores (CD4), de la relación entre éstos y los linfocitos citotóxicos (CD4/CD8), así como también del porcentaje de células B (CD19) al compararlo con los controles y esto contribuye a las alteraciones del sistema inmunitario en estos pacientes (4).
  4. Se determinaron niveles séricos de zinc en 51 embarazadas adultas, eutróficas y sanas atendidas en el Centro de Atención Nutricional Infantil de Antímano y se observó que los niveles séricos de zinc disminuyeron a lo largo de la gestación, manteniéndose dentro de límites normales sólo en las gestantes eutróficas sanas con una ingesta adecuada de proteínas y suplemento de zinc (5).
  5. En infección por el Virus de Inmunodeficiencia Humana (HIV), el zinc unido a la hormona timulina (la cual influencia la diferenciación de las células T) están muy disminuidos en el estadio IV de la enfermedad, concomitantemente con la disminución de linfocitos cooperadores CD4. Se tomaron muestras de plasma de pacientes con HIV estadio IV, e in vitro se les adicionó zinc (45mg/día) y AZT (zidovudina), logrando recuperar timulina unida a zinc, CD4 y una disminución del 50% en la recidiva de infecciones oportunistas por Candida aesophagea y Pneumocystis carinii, sólo con la suplementación de zinc (6).

¿Qué les parece?

El zinc es un oligoelemento esencial en la nutrición del ser humano. Mantenerlo en niveles adecuados ayuda a mantener un equilibrado estado de salud y ayuda a prevenir los efectos nocivos originados de su déficit en el organismo. Es importante suplementarlo en forma adecuada a través de los alimentos ingeridos.

Consulta con tu médico para que te prescriba un medicamento a base de zinc si lo considera necesario después de evaluarte.

Recuerden que todas las reacciones bioquímicas en nuestro organismo se llevan a cabo en presencia de agua. Toma agua, evita la sudoración y la pérdida de zinc a través del sudor.

Referencias de los trabajos de investigación mencionados:

1.- Leone, N., Courbon, D., Ducimetiere, P. and Zureick, M. (2006). Zinc, Copper and Magnesium and Risk for All-Cause, Cancer and Cardiovascular Mortality. Epidemiology. Vol 17: 308-314.

2.- Alarcón-Corredor, O, Ramírez de Fernández, M., D Jesús, I., Guerrero, Y., Burguera, M.,, Di Bernerdo, M. y Alarcón-Silva, A. (2004). Niveles séricos de zinc y de Vitamina A en pacientes con cáncer. Revista de la Facultad de Farmacia. Vol. 46(1): 8-14.

3.- Cvijanovich, N., king, J., Flori, H., Gildengorin, G. and Wong, H. (2009). Zinc homeostasis in pediatric critical illness. Pediatr Crit Care Med Vol 10, n 1: 29-34.

4.- Soto-Quintana, M., Alvarez-Nava, F., Rojas-Atencio, A., Granadillo, V., Fernández, D., Ocando, A., López, A. y Fulcado, W. (2003). Disminución de las concentraciones plasmáticas de zinc y alteraciones numéricas de subpoblaciones de linfocitos en pacientes con Síndrome de Down. Invest Clin. 44 (1): 51-60.

5.- Rached de Paoli, I., Herríquez Pérez, G. y Azuaje Sánchez, A. (2004). Niveles séricos de zinc y su relación con la ingesta de nutrientes en gestantes eutróficas. An Venez Nutr. V17,n1: 1-12.

6.- Mocchegiani, E. and Muzzioli, M. (2000). Therapeutic Application of Zinc in Human Immunodeficiency Virus against Opportunistic Infections. J Nutr 130.1424S-1431S.

 

Dra. Ana Carolina Boscán. Médico internista

Contacto: anaboscana@hotmail.com. Teléfono de contacto: 0058 (414) 1659746 (mensajes de texto)

Colaboradora de la página SoySaludable

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