
Ya sea entre pareja, amigos, familia, compañeros, hasta las dos personas más amigables no están exentas de tener desacuerdos. Y si te metes en una pelea, es importante pelear bien.
¿La clave? Nunca dejes una discusión sin resolver – peleas sin conclusión pueden afectarte física y emocionalmente. “El discutir aumenta las hormonas del estrés de cortisol”, dice Laurie Puhn, autora de Fight Less, Love More. “Las investigaciones demuestran que altos niveles de las hormonas del estrés aumentan nuestros problemas estomacales, jaquecas y complicaciones cardiacas”.
¿Cómo puedes entonces tener una ‘pelea saludable’?
De acuerdo a Puhn, “las peleas son normales y saludables si se hacen correctamente y si ambos individuos pueden llegar a una solución juntos”. La meta de cada pelea debe ser establecer las diferencias y reconocer el punto de la otra persona y juntos llegar a un acuerdo.
El punto de la discusión no debe ser “ganar”, sino prevenir que pase nuevamente. “Hacer comentarios como ‘no debiste haber hecho eso’ o ‘estás mal’ es pelear sobre el pasado, cosas que no se pueden cambiar.
Resuelve un problema en cuatro simples pasos:
1. Toma un descanso de la pelea
2. Haz preguntas neutrales para obtener ambos lados de la historia
3. Resume lo que se dijo
4. Trabaja para una solución
4 Escenarios de conflicto
Resuelve tus peleas con:
Tu pareja. Lo ideal es romper el patrón de peleas y enfocarse en el problema a la mano. “Digamos que tu pareja gastó dinero sin contarte. Lo primero que debes hacer, en lugar de gritar, es sentarte con él y hablar sobre lo que pasó”, recomienda Puhn.
Despues trata de determinar por qué tu pareja actuó de esta manera. ¿Acaso temía tu reacción? ¿Fue un descuido? Es necesario descubrir si fue un malentendido, escuchar las respuestas y repetirlas a tu pareja. “Gastaste dinero en un nuevo móvil porque el tuyo se rompió y lo necesitabas para trabajar”. Entonces es importante que lleguen a un acuerdo que cualquier gasto que pase de cierta cantidad hay que consultarlo, de esta manera evitan repetir la misma pelea.
Tu hijo. En una pelea con un niño Puhn recomienda que como padre te mantengas como la figura de autoridad. “Digamos que tu hijo no cumple con su hora de llegada. Antes de comenzar a gritar, debes preguntarle qué paso”, recomienda Puhn. Juega a detective y haz preguntas, por qué está tarde – pudo ser un olvido o que su amiga no la dejaba ir u otro asunto fuera de su control. Puedes incluir a tu hijo en la solución. “Preguntale ‘¿cómo esto puede funcionar mejor?’. Pueden llegar al acuerdo de que llame si sabe que está atrasada, pero la decisión final debe ser del padre.
Tu compañero. En una pelea con un jefe o compañero entender la raíz del problema será la clave. “Imagínate que ofreciste una presentación y no estabas tan preparada como se suponía. Atiende a lo que tu jefe te diga y pregunta para que comprendas lo que salió mal”, indica Puhn. Ambos pueden buscar una solución para el futuro. Tal vez puedes sugerir que el día antes de la presentación la revisen juntos para que tu jefe sepa que estás preparada.
Tu vecino. No sabes por qué tu vecina está molesta, si es porque tu árbol le deja muchas hojas en su entrada o porque evita que sus flores reciban luz solar. Pregúntale la razón de su queja. Una vez entiendas su punto, pueden llegar a una solución juntas.
No importa con quién pelees, estos cuatro pasos te ayudarán a llegar a una conclusión sana a tus diferencias. Es importante recordar que una relación sana no significa que no se pelee o se tengan conflictos, pero sí saber cómo solucionarlos.
Fuente: AOL




